¿Qué hacer cuando te rompen el corazón?

Cuando buscas y encuentras lo que de alguna manera ya sabías te quieres morir, salir corriendo, gritar, desaparecer. Eso me pasó a mí por eso digo que no busques…no busques por que puedes encontrar.
¿Qué hacer para sobrevivir?, esa es la pregunta. ¿Qué hacer para sonreírle al mundo cuando lo único que quieres es esconder la cabeza, no salir de tu habitación, donde guardas los momentos más importantes, especiales y sublimes que te dieron energía, alegría, felicidad, luz a tus ojos?
No existe receta, no hay fórmula, nada funciona, nada se ha inventado, para levantarse de un trago tan amargo. Te contaré por qué. Hace un tiempo conocí a un “hombre maravilloso”, con mucha personalidad, seguridad, todo un conquistador, un ser encantador.
Sí encantador, envolvente, con una mirada cautivadora, en fin, un cabrón adorable. Después de vivir muchos momentos bonitos, viajes maravillosos y momentos difíciles, hoy, sí, hoy tengo que poner fin a esta ilusión ¿cómo lo podré hacer?
Despertando y pensando sólo por hoy, sólo por hoy voy a ponerme bonita, bonita para mí, bonita a la vista de los demás, para caminar y detener el tráfico, para levantar miradas a donde te pares. “Hay que producirse”, dice una amiga, “si no, no salimos”.
No sé cuanta producción necesitaré para recuperarme, para sonreír de verdad, para no fingir, para sentir de nuevo. Bendito trabajo, que te da la oportunidad de sentirte útil, de saberte brillante, de rodearte de inocencia.
Hasta viajar ayuda a liberar los demonios. Dejé en el mar de Veracruz todo el sentimiento, la frustración y el dolor que traía encima. En el Tajín recargué mi energía, hice contacto con mi ser, con mis deseos de estar mejor, hice contacto con la niña traviesa que se echa una carrerita en el pasto descalza, que pisa las hojas caídas de los árboles, que ama la libertad y que sólo quiere posar para la foto que va a subir al Facebook.
El Facebook, buen lugar para decirle a los demás que te sientes morir, pero que también te hace revivir cuando sabes que después de 22 años tu teacher de inglés de la secu se acuerda de tí y ahora es tu amigo.
Así es como se sobrevive: “viviendo”, sacando fuerza de las pequeñas cosas como abrazar un árbol, tomarte un esquimo, comer una rebanada de pastel de chocolate, caminar sin zapatos en el pasto, entrar al mar en ropa interior, jugar en la alberca, gritar y reír, y también llorar. Se sobrevive teniendo el valor de decir adiós al ser amado: “gracias por todo, fue un placer”, aceptando con fuerza y dignidad que el boleto del viaje se terminó.





es muy bueno los consejos gracias pero loque ese perro me iso ami no tiene perdon de dios
qué buen consejo!! cuando uno se encuentra en esta situación no ve aquellas cosas que pueden devolverte tu equilibrio emocional y empezar a levantarte
Palabras desde el corazón, me ha encantado, no podía esperar menos de alguien tan sensible. Palabras desde mi razón: “el mejor hombre de mi vida es el siguiente”.
Andy gracias por tus palabras, te mando un gran abrazo con todo mi cariño!
amiga el alumno siempre supera al maestro!!! tu ya volviste a sentir!! felicidades yo todavia me siento un poco muerta pero!!!!!!!!!! se que un día puede ser!! por lo pronto doy gracias por tener gente como tu cerca!! si no fuera asi estaría en problemas……tkm
El apego es cabrón.. y más si lo confundimos con amor. El amor nunca muere, siempre se fortalece. Como dice un maestro… hay que viajar ligero, aprender a disfrutar en el momento a las personas al máximo, para cuando ya no estén (por cualquier cosa) no busquemos por qués inútiles, ni nos aferramos como si la vida se nos fuera en una persona. Y si nos equivocamos, ni modo, asumir que somos responsables de nuestro propio dolor y a aprender de ello,
A quién no le han roto el corazón?, o, quién no se ha dejado romper el corazón? Qué forma tan sana de sacar el dolor recurriendo a los gustos de la infancia: caminar descalzos, pisar hojas, comer pastel de chocolate!!!! Gracias por compartir Karina. Saludos. pd. Recordé la canción de Miguel Mateos: “Es tan fácil romper un corazón, cuando el amor que se deja atrapar, por un corazón que no sabe amar … ” Ay!