Los sordos invisibles
Con veinte años de edad yo no había conocido a un sordo. Había conocido y convivido entrañablemente con ciegos, con personas con discapacidad intelectual –síndrome de Down, síndrome de Williams, síndrome de Klinefelter, autismo, trastornos de conducta- y motriz. Pero no había conocido a un sordo. Y un día vi un curso de Lengua de Señas Mexicana y me inscribí. Al mes, teníamos una convivencia con adolescentes sordos para practicar las primeras señas que habíamos aprendido. En la parte final, le comenté a una compañera: “yo no había conocido a un sordo antes” y ella me dijo: “Si quieres ver a un sordo, lo único que necesitas es observar.” Al salir de la clase lo hice. Observe. Y vi por lo menos a dos sordos. Y pensé en cómo no los había visto antes. Lo que ignoras, eso que decidimos no tomar en cuenta, es lo que desechas. ¿Quiénes han pasado desapercibidos ante nuestros ojos? ¿A quién hemos dejado de ver? Yo había dejado de ver a los sordos y ahora no puedo.
Descubrí al sordo, lo han definido Otros, los oyentes, a partir de una resta: no escuchar. Sin embargo, el sordo ha buscado definirse a sí mismo, tanto como el hombre ha buscado su identidad a lo largo de la historia. Fue entonces cuando comprendí que no sólo los oyentes, entre ellos yo, podemos fabricarnos una idea falsa de mundo perfecto donde lo diferente es tipificado de anormal sino que hemos asignado lugares específicos para los otros y moverlos causa ruido al esquema. La verdad es que no considerar que ellos puedan definirse es un grave error. Cometeríamos una constante que hemos padecido los mexicanos desde la conquista – ¿acaso los indígenas tienen alma?, ¿piensan?- y es por ello que conocí entonces un poco más de las personas con sordera.
En México existen diferentes asociaciones que fomentan la integración de las personas con discapacidad, ya sea una actividad deportiva, artística o educativa, se transforman en un punto de reunión en los que conviven. En el caso de los sordos hay una diferenciación tangible en su denominación. Muchas personas se consideran Sordas, con s mayúscula, porque significa que son parte de una comunidad específica: “Sordo se refiere a una persona que utiliza la lengua de signos como medio de comunicación primario, que se identifica a sí misma con otras personas Sordas.” (1)
Las personas que adoptan dicha s mayúscula no están de acuerdo en la definición oyente de sordera: pues significa una carencia de audición o una negación de lo que son –no oyentes. Lo que en inglés sería Deafness. Los que pertenecen a este movimiento de identidad Sorda prefieren reconocerse por la acepción Deafhood, es decir, la vivencia de la sordera. De esta forma, los Sordos son aquellos que “[…] comparten con otros semejantes una lengua, una historia y una cultura propia, que les confiere una `identidad´ que debe ser aceptada y reconocida en una sociedad que abogue por la `igualdad´ en la diversidad.” (2) En otros países no es reconocida esta diferenciación pues en la lengua escrita japonesa (3), por ejemplo, no existen las mayúsculas; ocurre algo similar problema en lugares como Suecia, Finlandia, entre otros. En todo caso, a los oyentes nos sirve para diferenciar entre una persona que aspira a ser oyente (sordo) y otra que se identifica a partir de una vivencia como lo es la sordera, que emplea la Lengua de Señas Mexicana y reproduce su cultura a través de ella aún cuando pueda sostener una conversación en español hablado y redacte español escrito.
Estas comunidades buscan el reconocimiento del Sordo como parte de un colectivo diferenciado que les permita distinguirse e identificarse como una minoría lingüística, es decir, un “grupo portador de unas señas particulares o singulares de identidad de índole cultural, religiosa, lingüística o de otro tipo.” (4) La Lengua de Señas no es sólo el alfabeto dactilológico, ese que en algunas ocasiones reparten personas sordas en el transporte público cuando ofrecen algún producto y que detalla una serie de posiciones que concuerdan con el alfabeto. Este alfabeto se ocupa para deletrear palabras. Muchos oyentes al conocer este alfabeto creen que esa es la Lengua de Señas, esta noción que tienen deriva de la ignorancia ante esta población. Otro mito es la existencia de una sola Lengua de Señas, universal, con la que todos los sordos se comunican. Error. Hay tantas Lenguas de Señas como puede haber idiomas. Hay Lengua de Señas Mexicana, Española, Alemana, Inglesa, Francesa, etc.
Por ahora te he mencionado algunas de las cosas que descubrí al acercarme a la comunidad Sorda. Quiero aclarar que nada de lo que he dicho lo inventé yo, por el contrario, la experiencia de convivir en algún evento vinculado a esta población ha traído a mis manos la información que te comparto con el único fin de crear nuevos significados a tu andar. Sé que igual que yo podrías no haber conocido a un sordo aún, por lo menos ahora conoces un poco más de un prójimo que puede ser próximo. Si eso sucede vive la experiencia. Y claro, si te interesa conocer más te recomiendo un libro muy ameno que aborda este tema de una manera fascinante, se llama Veo una voz y su autor es Oliver Sacks, está editado por Anagrama.
Sin más por el momento, te envío un cordial saludo, amable lector.
1.- Definición de la Unión Europea de Sordos (EUD) y de la Federación Mundial de Sordos. Citado en Domínguez Gutiérrez Ana Belén y Pilar Alonso Baixeras. La educación de los alumnos sordos hoy. México. Ediciones Aljibe. 2004. p. 25 – 26.
2.-Ibídem. p. 23.
3.-Información proporcionada por Ernesto Escobedo, presidente de la Unión Nacional de Sordos de México, en una entrevista realizada en julio de 2009.
4.-Ruiz-Rico Ruiz, Gerardo. Los derechos de las minorías religiosas, lingüísticas y étnicas en el ordenamiento constitucional español. Revista de Estudios Políticos (Nueva Época). Núm. 91.





Es importante dar a conocer a todos estos grupos con capacidades diferentes a la sociedad, pues mientras mas nos separemos y aislemos de los demas, el gobierno tendra mas herramientas para atacarnos y acabar con nuestro bienestar,
por lo cual no es importante la forma de escribir los articulos sino mas bien que alguien se preocupe por ellos y escriba para ellos
Hola Adriana, muchas gracias por leer mi artículo y por tu interés a estos temas. Te envio un cordial saludo y un fuerte abrazo.
La intención es muy buena, hay que crear espacios de inclusión y posturas interpretativas que promuevan las dinámicas de sociabilidad en igualdad de condiciones. Creo que el tema es urgente de ser analizado y tratado por especialistas, por lo cual me sumo a las felicitaciones hacia tu oportuna intención. Pero como todo trabajo publicado y más en medios masivos como Internet, está sujeto a críticas.
Lamentablemente no terminas de definir tu postura. El problema de redactar en primera persona del singular es que se confunde la ubicación del escritor con relación a lo que se postula. Hay veces en que te asumes dentro del conjunto de los Otros o los oyentes y en ocasiones, curiosamente convenientes, te aíslas de ellos para arremeter con tu crítica.
El uso de elementos históricos como el de la “conquista” (sin especificar cuál aunque se intuye) conlleva una responsabilidad detrás. Parece que el determinismo social lo llevas forzado a un hecho histórico distante en tiempo, forma, intención y actores, no hay ninguna comparación viable, ni como ejemplo. Un total anacronismo que intenta deslumbrar a los incautos.
La redacción es confusa en varios párrafos y la puntuación está mal empleada. No hay que confundir un estilo directo y amable con falta de ritmo en la escritura, y, por tanto, en la lectura.
Con esto no deseo restar la importancia trascendental de artículos que versen sobre el tema. Es fundamental la promoción de conceptos que permitan aproximaciones recíprocas. Sólo por favor, más atención a los detalles, pues la falta de ésta puede provocar que el trabajo pierda credibilidad y la intención resulte contraproducente.
Inés, es muy interesante el artículo que expones, ya que es un primer acercamiento al público en general del mundo de quienes no oyen. Ojalá sigas publicando más sobre el tema, pues tu estilo directo deriva en una lectura ligera y agradable.
Saludos.
Hola, muchas gracias por tus comentarios, estaré publicando artículos sobre discapacidad y algunos temas que se refieren sobre todo a las comunidades vulnerables. Muchas gracias por tu apoyo. Te envio un saludo y un fuerte abrazo.
ME PARECE SUMAMENTE IMPORTANTE LA INCLUSIÓN SOCIAL DE ESTE GRUPO, QUE COMO TU BIEN MENCIONAS, PASA DESAPERCIBIDO, PERO PORQUE NO LO QUEREMOS VER Y PORQUE PENSAMOS QUE AL DARLES UN ESPACIO SEPARADO DE NOSOSTROS, ES SUFICIENTE, PERO NO ES CIERTO, LA INCLUSIÓN IMPLICA HACERLOS PARTICIPES ACTIVOS DE TODA LA GAMA DE PRÁCTICAS QUE SE DESARROLLAN O SE LLEVAN A CABO DENTRO DE LA COMUNIDAD O SOCIEDAD. LO CUAL IMPLICA, EL RESPETO A LA DIVERSIDAD. CREO QUE EXISTE MUCHO TRABAJO POR DELANTE, CONCIENTIZAR A LOS ADULTOS Y ENSEÑAR A LOS NIÑOS. HE VISTO, POR EJEMPLO UN CANAL INFANTIL DONDE SE ENSEÑA LENGUAJE DE SEÑAS, CREO QUE ES ALGO POSITIVO.