#BesatónContraLaLesbofobia
Selene y Sarahí se dieron un beso, se encontraban en la terminal de autobuses. Una señora se incomodó con esa expresión y aparecieron varios policías.
Reglas anticuadas
Quienes tienen hijos antes de los 18 fue porque los padres no fijaron reglas en casa, y en la mayoría ni siquiera hablaron de educación sexual.
Asuntos calientes
Los tiempos cambian, pero no suficiente. Un tipo mujeriego recibe una palmadita en la espalda por parte de sus cuates; una chica de cadera distraída, la mirada reprobatoria de quienes la rodean.
Hablamos de querernos cerca
Maletas en la puerta, kilómetros ahorrados en boleto de viaje sin retorno, granos de arena, techos dorados, brindis de tequila y vodka en las copas vacías, espacio en mis brazos, sonrisas en tiempo real.
¿Y cuándo la noche se acabe?
Esa fue –siempre ha sido– la penetración primigenia: la de los ojos de una mujer en los de un hombre. Después todo fue inconciencia y gemidos, mezclas que parecían el camino al infierno: sudor, fuerza.
Para qué te digo que te quiero
No tengo problema en que no me quieras ni me sueñes, ni me preguntes cómo me siento hoy, en realidad no me importa si sueñas o comes o besas a alguien con amor. Me importa llenar mi vacío.
Declaración de un viejo desencantado
De joven pensaba que algunas damas a las que conocía o veía pasar eran seres etéreos, angelicales, a través de cuyos ojos irradiaban al mundo, al universo, lo que Goethe llamó el eterno femenino. Ahora.
Las chicas no tienen que usar uniforme
Voy camino a un lugar del bajo mundo, un lugar de vicio y perdición. Estoy nerviosa: es la primera vez que asisto a un table-dance. He llegado a este mundo desde otro en el que no existen las luces rojas.
Soy perversa enamorada
Les he dicho a todos que me molesta tanta dulzura, tanta melcocha que me retuerce el estómago. No me gusta ser tomada de la mano, ni sentirme en un escudo protector de brazos fuertes. Eso, me deprime.
Te miraba, admirada de ti
Yo quería sacarme las imágenes de la mente. Olvidar tu risa, ¿Por qué no puedo olvidar tu risa? Esa plática en la que intentabas explicarme lo que sucedía entre nosotros. Con la seriedad de tu voz.
Productora fui, director fue
La vida y la muerte eran sus temas preferidos. Se encerraba en soliloquios que después hacía explotar en escenas sugestivas y premeditadas. Su alevosía era desgastante y obvia. Costaba trabajo entender.
¿Control o interés?
Tiempo después buscó a Sofía, le dijo que extrañaba lo que hicieron, que quería repetirlo. Ella pidió que fuera un día que pudieran los dos. Le respondió “que no es cuando ella quiera, que él tiene ganas”.